Todos debemos solidarizarnos con la mujer maltratada. Todo el mundo tiene derecho a vivir libremente, sin que nadie se apodere de su persona. Cada vez hay mas gente mentalizada con la tortura que esas mujeres viven.
En esta imagen se vé un claro ejemplo por parte de los alumnos de distintas edades.
"Mi marido me humilló desde el comienzo de nuestro matrimonio. No me sentía respetada. Me decía que todo lo hacía mal…; era como estar hundida en un pozo. No tenía libertad, vivía coaccionada. Se enfadaba hasta cuando quería estar con mi familia. Acabó con mi dignidad y llegó un momento en que no me valoraba a mí misma como mujer, como persona".